27/01/2021. Presentamos algunos extractos del nuevo libro de Armen Avanessian, Meta-Futuros: Perspectivas especulativas para el mundo que viene, de próxima publicación en Holobionte.

¿Qué significa para una sociedad cuando ha cambiado el significado de los conceptos científicos y metafísicos? En la actualidad estamos viviendo una época de ese tipo, en la que no solo las cosas están cambiando, sino el tiempo mismo. No se trata de que estemos experimentando este o aquel nuevo acontecimiento, sino el nacimiento de una nueva época. Lo que necesitamos, lo único que puede ayudarnos a entender esta época, son nuevos conceptos y la revisión de los conceptos originariamente metafísicos. Una metafísica futura.


Lo queramos reconocer o no, estamos viviendo una nueva época revolucionaria en el sentido pleno de la palabra; una época que está dando la vuelta a todo lo que vino antes y que se encuentra en el principio o el origen de nuevos des/órdenes y ab-normalidades políticas. Pero la paralela crisis de nuestra sociedad no es solo una crisis «ideológica» que afecta únicamente a nuestra autoconcepción. ¿Cómo concebir la soberanía política fuera de una lógica territorial y nacional (y nacionalista)? ¿Qué hacemos con la creciente importancia de las zonas de libre comercio y offshores que promueven sus propias leyes fiscales y laborales, y que se están convirtiendo cada vez más en actores independientes y de hecho competidores de los estados naciones tradicionales? ¿Qué otros nuevos sujetos políticos encontraremos (terroristas reaccionarios, refugiados y jóvenes activistas climáticos clamando por un futuro diferente y mejor)? ¿O cuáles necesitamos dados los cambios y tensiones geopolíticas actuales?   


Solo remontarse al potencial especulativo único de la filosofía puede ayudar contra esto. Un futuro diferente puede ser imaginado no con maniobras críticas defensivas, sino únicamente mediante la especulación. Y solo desde el futuro seremos capaces de establecer una verdadera contemporaneidad con la realidad, una camaradería que no esté simplemente fundada con el pasado y el presente, sino con el futuro.     

  

Los humanos, siempre al filo de lo inhumano, no pueden ser entendidos en términos de alguna esencia natural definida en el pasado, sino únicamente en términos de nuestro futuro. Con cada invención artificial de nuestra inteligencia (de hecho, cada vez que hacemos uso de nuestra racionalidad e intelecto), la idea, la autoconcepción y la esencia de lo que significa ser humano también cambian. No hay un ser humano, sino solo un devenir ser humano.


Especular también significa siempre (re)producir nuestra relación con el mundo en general (lo que Badiou llama «procesos-verdad»). Lo nuevo emerge no mediante el recurso reflexivo hacia lo que ya existe o lo que ya ha sido pensado, sino solo a través de una mayor alienación. La especulación metafísica del futuro nos enseña que debemos poner fin a nuestro miedo de lo alien y lo irreductible, y eso vale asimismo para el reino del pensamiento o noesis. Lo que puede denominarse una especulación poética o poiética (en el sentido de poiesis, creación de lo nuevo) apunta no a la mente desplegándose sobre sí misma, sino siempre volviéndose otra cosa, siempre en un proceso de alienación de sí misma.