El colectivo CCRU (Unidad de Investigación de Cultura Cibernética) emergió de las catacumbas de la Universidad de Warwick a mediados de la década de 1990, donde perpetraron su particular historia de herejía y filosofía rave. Desde los seminarios Virtual Futures sembraron el caos académico con una mixtura de pospunk, deleuzianismo gótico y darkside cyberculture, al tiempo que autoeditaban sus propias revistas y fanzines, producían exhibiciones, performances y música jungle. Tras la expulsión del CCRU, el grupo prosiguió su trabajo en diversos blogs y Ccru.net, y en la actualidad la mayoría de ellos siguen publicando, enseñando o investigando para prestigiosos medios. Sadie Plant, Mark Fisher, Nick Land, Luciana Parisi, Steve Goodman, Anna Greenspan, Robin Mackay y Suzanne Livingston (entre otros nombres vinculados al CCRU como Kodwo Eshun y Iain Hamilton Grant) incendiaron la filosofía posmoderna y su influencia se extiende hoy hasta los rincones más diversos del pensamiento, la ciencia y las artes interdisciplinares. Bajo la invocación de «junglistas» o «cibergóticos», más allá de las fauces de Ixidod, los enjambres del CCRU se arremolinan.